Bruno se quedó recostado en su cama, con la vista fija en el techo, después de que Garam se fue. Su habitación estaba en penumbras, iluminada apenas por la luz tenue de su celular sobre la mesa de noche. Exhaló un suspiro largo, sintiéndose vacío, hasta que su celular vibró.
Su corazón se encogió antes siquiera de ver la pantalla. Se giró de lado, tomándolo con dedos temblorosos. El chat que una vez creyó haber olvidado titilaba con un mensaje que esperaba ser abierto.
@kaisen12: Hola.
Su mente se nubló con un torbellino de emociones. Su estómago se contrajo y su corazón se lanzó contra sus costillas como si quisiera escapar. No había ni un mensaje más. Solo eso: "Hola". Tan simple, tan casual, como si todo estuviera bien.
Dejó el celular boca abajo y se frotó la cara con ambas manos. ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Responder de inmediato? ¿Ignorarlo? Pero sus dedos picaban y sus pensamientos no dejaban de girar en torno a esa palabra.
Cuando el peso de la soledad se hizo insoportable, tomó el teléfono de nuevo y escribió una respuesta antes de que pudiera convencerse de lo contrario.
@bear_03: Hola.
Pasaron solo unos segundos antes de que apareciera la burbuja indicando que estaban escribiendo.
@kaisen12: ¿Sigues vivo?
@bear_03: Lamentablemente, sí.
Silencio. Luego, otro mensaje.
@kaisen12: ¿Quieres hablar de eso?
Soltó una risa ahogada. Por supuesto que no quería, y al mismo tiempo, lo necesitaba más que nada. Pero, en lugar de derrumbarse y soltar toda la mierda que tenía acumulada en el pecho, escribió:
@bear_03: No, mejor dime algo tú.
Hubo una pausa antes de que la respuesta llegara.
@kaisen12: ¿Sabías que las personas enamoradas tienen más memoria?
Bruno cerró los ojos y se mordió el labio. Era absurdo. Ridículo. Pero sintió algo parecido a una burbuja de calidez en su pecho.
@bear_03: Eso suena falso, tonto.
@kaisen12: Siempre puedes buscarlo en internet, pero admito que me ofendería si no confías en mi sabiduría.
Bruno soltó un suspiro tembloroso, incapaz de contenerlo más. Sus dedos se apretaron alrededor del celular mientras las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas. No era justo lo fácil que era hablar con él, lo natural que se sentía, como si nunca se hubieran distanciado.
Tapó su boca con la mano para ahogar un sollozo. No quería llorar, pero tampoco podía detenerse. Todo lo que había guardado, todo el estrés, la frustración, el miedo, el dolor… salía en forma de lágrimas calientes que empapaban su almohada. Aun así, con los ojos ardiendo y el pecho a punto de explotar, escribió:
@bear_03: Gracias por el dato. Lo anotaré en mi lista de conocimientos inútiles.
Y como si el mundo no estuviera derrumbándose a su alrededor, @kaisen12 siguió escribiendo. No fue solo esa noche, sino también los siguientes días. Y Bruno que estaba vulnerable, no estaba en posición de reclamarle por todo ese tiempo en el que dejó de hablarle. Porque, seamos honestos, él tampoco lo buscó demasiado. Vio que desapareció y no insistió.
Los días eran pesados como si el tiempo estuviera en su contra. Bruno seguía enfrentándose a las miradas, los susurros y los comentarios que circulaban por los pasillos de la universidad, pero había encontrado un pequeño refugio: los mensajes de @kaisen12.
No había vuelto a abrir Dark Paradise, y tampoco habían mencionado la posibilidad de hacer una llamada. Todo se reducía a mensajes de ida y vuelta que le daban la sensación de que aún tenía a alguien con quien hablar sin miedo.
@kaisen12: Ayer vi a un tipo en el metro que llevaba un llavero de felpa de Gojo.
@bear_03: Qué lindo. ¿Por qué no lo robaste, otaku?
@kaisen12: ¡Oye! ¿Por quién me tomas?
@bear_03: Cobarde.
@kaisen12: Este loco. ¿Cómo te ha ido en la uni?
Ahí estaba. Siempre llegaban a este punto, en el que Bruno podía fingir que todo estaba bien o ser honesto, al menos un poco.
@bear_03: Sobreviví otro día.
@kaisen12: ¿Con qué porcentaje de batería?
@bear_03: 3% y sin cargador.
@kaisen12: Mierda, ¿quieres que te transfiera?
@bear_03: No exageres. Solo… todo sigue siendo difícil.
La burbuja de escritura apareció y desapareció varias veces antes de que llegara la respuesta.
@kaisen12: No tienes que contármelo si no quieres, pero si necesitas distraerte, dime y te cuento más datos inútiles.
@bear_03: Dame uno.
@kaisen12: ¿Sabías que la gente suele casarse más en San Valentín?
@bear_03: ¿Qué carajos?
@kaisen12: Sí, y la venta de condones aumenta en esa fecha, pero marzo es el mes donde más test de embarazo se venden.
@bear_03: No entiendo cómo mierda sabes eso.
Una pequeña risa escapó de sus labios. No podía explicarlo, pero cada conversación con @kaisen12 lo hacía sentir un poco menos solo. No solucionaba nada, no cambiaba la mierda que estaba viviendo en la universidad, pero le permitía respirar, aunque fuera por unos minutos.
@bear_03: Gracias.
@kaisen12: ¿Por qué?
@bear_03: Por hacerme reír cuando no tengo razones para hacerlo.
Esta vez, la respuesta tardó más en llegar.
@kaisen12: Siempre puedes pedirme otra historia absurda. O reclamarme si un día dejo de mandar mensajes.
@bear_03: No lo haré. No quiero ser molesto.
@kaisen12: Nunca fuiste molesto.
Apretó los labios, sintiendo algo cálido en el pecho. Era difícil creerle por completo, pero por ahora, podía conformarse con sus mentiras.
Era jueves y la tensión en la universidad solo aumentaba. Los susurros se convirtieron en miradas descaradas, las miradas en risas ahogadas y, finalmente, en comentarios lo suficientemente fuertes como para que Bruno los escuchara.
—Ahí va el tipo del rumor.
—Qué asco, ¿no? Imagínate salir con tu prima.
—Seguro lo negaron porque los descubrieron.
Bruno apretó los puños, caminando con la vista al frente, sin mirar a nadie. Sebastián y Camilo lo escoltaban cuando podían, pero había momentos en los que tenía que moverse solo, y ahí era cuando se sentía más vulnerable.
Ese día, al salir de una de sus clases, encontró un mensaje garabateado en el pupitre donde solía sentarse:
"Incestuoso"
El estómago se le revolvió. Sintió la sangre hervir bajo su piel y una sensación sofocante de impotencia. No importaba cuánto intentara arreglar el malentendido, nada parecía ser suficiente para aquellos que estaban sedientos de acosarlo a él y a su prima. Se había esforzado en aclarar la situación e incluso hizo un descargo en Instagram para que entendieran que todo era una farsa. Pero, por supuesto, no le creyeron.
Cuando se dispuso a limpiar el estúpido mensaje, escuchó risas detrás de él.
—Vaya, parece que al fin tiene un título oficial.
Bruno se giró lentamente. Un grupo de estudiantes, tres chicos y una chica, lo miraban con expresión burlona.
—¿No tienes nada que decir? —provocó uno de ellos—. ¿Te gusta revolcarte con la familia o qué?
Un murmullo de aprobación recorrió a los demás. Bruno sintió su respiración volverse pesada. Su primer impulso fue responder, gritarles en la cara, exigirles que lo dejaran en paz, pero sabía que eso solo avivaría el fuego y no quería perjudicar a Garam. Así que, justo cuando estaba a punto de marcharse, una voz resonó en el pasillo.
—¿Tienen algún problema conmigo?
El aire pareció espesarse. Todos se quedaron en silencio. Iván estaba allí, con la mirada oscura y el ceño fruncido, avanzando con una seguridad que hizo retroceder a los atacantes de Bruno.
—No es contigo —soltó uno de los chicos.
—Ah, ¿no? —Iván se detuvo justo frente a ellos—. Porque parece que se están metiendo con la persona equivocada.
Bruno lo miró con sorpresa, pero antes de que pudiera replicar, Iván pasó un brazo por su cintura, acercándolo más a él.
—Solo estamos diciendo la verdad —insistió la chica, nerviosa—. Él es un sucio in…
—¿Cómo dices? —Iván arqueó una ceja, acariciando con suavidad el hombro de Bruno—. ¿Tienes pruebas? ¿O solo hablas porque te gusta esparcir mierda?
Los cuatro se miraron entre ellos con dudas, e Iván sonrió con sorna. Era lo suficientemente alto como para intimidar a cualquiera. Bruno nunca lo había visto así de furioso, ni siquiera cuando discutieron aquel viernes. Se sentía increíblemente pequeño entre sus brazos.
—Lo vieron en el foro… —respondió otro, pero su voz no sonaba tan firme.
—El foro no es una fuente confiable, idiota. Y, para tu información, Bruno y Garam son primos, sí, pero nada más que eso, porque en realidad está saliendo conmigo —murmuró con orgullo, afirmando el agarre en la cintura de Bruno.
El murmullo de los espectadores aumentó. La gente que se había quedado a ver la escena empezó a intercambiar miradas sorprendidas.
—Así que dejen de joder —finalizó Iván, con el tono más afilado que Bruno le había escuchado jamás—. Porque la próxima vez, no voy a ser tan amable.
El silencio que siguió fue ensordecedor. Los acosadores no supieron qué responder. Poco a poco, se dispersaron, murmurando entre ellos. Bruno se quedó entre sus brazos, aun asimilando lo que había pasado y, cuando volvió a mirar a Iván, su expresión era ilegible.
—¿Por qué hiciste eso? —preguntó, con la voz baja.
Iván exhaló y pasó una mano por el cabello de Bruno, acomodando un mechón detrás de su oreja.
—Porque estoy harto de ver cómo te joden…
Y sin esperar respuesta, besó su frente con cuidado, dedicándole una sonrisa ladina a todos a su alrededor, y se separó para irse, dejando a Bruno con el corazón latiendo a mil por hora.
Bruno apretó los labios y llevó una mano a su rostro. No supo si lo hacía para esconder su confusión o el calor que le subía a las mejillas. ¿Qué diablos acababa de pasar? ¿Iván acababa de declararse su "novio" frente a todos? ¿Por qué?
A unos pasos de distancia, Iván sonrió con satisfacción. Fue impulsivo, sí, pero estaba contento. Estaba dispuesto a mantener en pie la nueva farsa. Cueste lo que cueste, iba a ganarse la confianza de Bruno… o, mejor dicho, de @bear_03.
ESPACIO PARA APRECIAR LA ILUSTRACIÓN DE BRUNO ♡
Pueden encontrar a la artista en IG : @liten.moon
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